Educación Religiosa

ÁREA DE EDUCACIÓN RELIGIOSA

INTEGRANTES:

DEJOY MONTILLA EDISON ESTEBAN
VARGAS AMEZQUITA CAROL MILENA

COORDINADRA DE ÁREA:

VILLABONA VARGAS ANA TERESA

JUSTIFICACIÓN

La visión antropológica cristiana percibe a hombres y mujeres como seres del universo, con una vocación de plenitud de vida y de autodeterminación. Son seres en relación con Dios, con el cosmos, consigo mismo, con los demás. Está dotado de alteridad y elevado a la dimensión divina de ser Hijo e hija de Dios. La Educación de la Fe del Colegio Inmaculado Corazón de María, parte de esta dimensión trascendente del ser humano y justifica este proyecto formativo de educación integral.

En nuestra realidad marcada por la globalización se generan pobreza, injusticia, pérdida de valores humanos, sociales que impactan todas las estructuras, las personas y comunidades, producen vacíos éticos, individualismos y desajustes. El proyecto de la ERE y PASTORAL justifica su esfuerzo formativo, al generar procesos de fe en todos y en cada uno, para que desde el Evangelio concretado en el reino de Jesús, la comunidad en general fundamente su existencia en los valores del seguimiento de Jesús y ofrezca alternativas testimoniales de equidad, paz, justicia y armonización de la creación.

El área de Educación Religiosa tiene justificación legal como respuesta al artículo 23 de la Ley 115 del 8 de Febrero de 1994, inspirada en la Constitución Nacional de Colombia que determina la libertad de cultos, creencias y confesiones religiosas. Según esto, el Inmaculado Corazón de María está abierto a acoger y respetar la opción religiosa, ofreciendo a su vez principios humanistas, y de fe, desde la clave religiosa cristiana, católica y en enfoque misionero-claretiano

El proceso de fe que contempla este proyecto, está justificado por la opción de Jesús y por la dimensión misionera claretiana vividos desde la experiencia de Dios y de ser comunidad Iglesia, vocacionada a evangelizarse y a evangelizar. Es en nombre de la comunidad eclesial que realizamos nuestra labor formativa cristiana

ENFOQUE

A partir de los valores del evangelio, se insiste en una formación vocacional de la fe liberadora del hombre y de la mujer nuevos, que con su vida, sean testimonio del compromiso cristiano al estilo Misionero Claretiano

COMPETENCIAS INSTITUCIONALES

SOCIO – HISTÓRICA: Reconocer la importancia del estudio analítico y crítico de los hechos socio-históricos para la comprensión de la realidad, orientada al compromiso evangelizador de la sociedad.
CRÍTICA-CREATIVA: Fomentar la participación activa de las personas en el análisis de los problemas de la sociedad, para buscar y construir caminos solidarios, que permitan alcanzar calidad de vida acorde con el plan de Dios.
CELEBRATIVA MISIONERA: Capacitar para testimoniar y celebrar un estilo de vida fundamentado en los valores cristianos y misionero-claretianos, proyectado en el compromiso de su quehacer cotidiano como misión profética, evangelizadora.
CIENTÍFICO-TECNOLÓGICA: Valorar los aportes brindados por el desarrollo en los campos de la ciencia y la tecnología, que le permiten trabajar en beneficio del avance de la sociedad
COMUNICATIVA: Promover el uso e interacción de los espacios comunitarios de participación y comunicación abierta, para asumir las tareas de analizar, interpretar y expresarse asertivamente en las diferentes situaciones y en las distintas relaciones históricas.
ECOLÓGICA-AMBIENTAL: Capacitar para reconocer, interactuar y cultivar relaciones más sanas y armónicas, a partir de los valores humano-cristiano-claretianos, asumidos desde la justicia, la paz y la integridad de la creación.

COMPETENCIAS GENERALES DEL ÁREA

Fundamentar el proceso de la experiencia de Dios y su proyecto del Reino, revelado en Jesucristo, por el Espíritu, desde las fuentes originarias de la fe encarnada en la vida.

Asumir el compromiso de hacer práctico el proyecto cristiano-claretiano, en la construcción de una sociedad más justa y equitativa que genere alternativas de vida plena, a nivel personal, social, político, económico y cultural.

Valorar las relaciones con las personas con quienes se comparte y con las diferentes formas de vida que se encuentran en la naturaleza.

Suscitar la reflexión crítica, el liderazgo participativo y la comunión fraterna y solidaria de los Hijos de Dios, presente en todas las culturas y tiempos.

“Hacer fácil a los otros el mismo camino, con las armas de la justicia y el ejemplo.”